Pérdida del sentido de la privacidad
En las nuevas generaciones el sentido de la privacidad dejó de existir y es lo que genera el mayor riesgo y amenaza para los niños y adolescentes que entran a las redes sociales, expresó Fernando Santa Cruz Ruiz, director de Adivor Media, empresa dedicada a las Tecnologías de la Información (TI).
Agregó que los adultos vivimos en un contexto muy diferente y no estamos preparados para prevenir y afrontar las amenazas en las que a diario se ven envueltos nuestros hijos.
Ante el furor de ser popular, la juventud e incluso niños, no sólo dejan a un lado la privacidad de su información sino que incluso muestran más de lo debido con tal de obtener la mayor cantidad de “amistades” o contactos nuevos.
Comentó en otros países como en Estados Unidos ya existen normas muy rigurosas para tratar de evitar usos riesgosos del ciberespacio y puso como ejemplo el caso de la multa que por 800,000 dólares se impuso a los responsables de una red social denominada “Path” porque permitió el registro de menores de 13 años de edad.
-Se supone, al menos en teoría, que nadie que sea menor debe abrir una cuenta en facebook, pero la realidad muestra que basta con falsear esta información para que tengan sus cuentas que son manejadas sin la más mínima precaución –señaló.
Expresó que hoy día nadie, ni padres ni hijos, recibe capacitación alguna para evitar caer en las trampas de los cibercriminales, de tal suerte que es un asunto que debe ser atendido desde diversos frentes.
-Lo más importante es que los papás y sus hijos estén informados acerca de qué si deben o no publicar, hay que hacer mucho para generar esta conciencia cultural –manifestó-. Hoy día, tarde o temprano un joven o un niño tendrá contacto muy temprano con las redes y debe hacerlo de manera informada y hasta cierto punto controlada.
-Hay que considerar que la brecha digital cada vez es más corta gracias a la aparición del Smartphone y de las tabletas, desde las cuales se puede tener acceso a internet, y que de una u otra manera son más accesibles que las lap tops o las computadores de escritorio –añadió.
¿Qué estamos haciendo los padres para evitar que nuestros hijos caigan en fraudes y sean víctimas de los ciberdelincuentes? –cuestionó el experto en redes y de inmediato dio la respuesta- Nos damos cuenta de que simplemente no hacemos nada porque no le hemos dado la debida importancia a algo que puede ser muy grave para la seguridad e integridad de los nuestros.
-No nos damos cuenta, pero todos los días, al entrar a las redes de manera inconsciente también estamos interactuando con ciberdelincuentes –enfatizó.
¿Cómo se podría establecer algún tipo de control en este aspecto?
-Las propias redes cuentan con herramientas para aumentar la privacidad, pero mucho ni siquiera lo saben, de modo que bastaría con usarlas. Otro punto importante es que los padres tengan las contraseñas de sus hijos para que constantemente estén monitoreando con que clase de personas están teniendo contacto.
-Otra medida muy importante es que los usuarios tomen conciencia de los engaños que hay en las redes, de modo que sólo acepten a las personas que en la vida real conocen… Aunque las redes son para conocer amigos, en la realidad no es lo más óptimo porque precisamente ahì es donde viene al peligro del engaño.
El papel de la escuela, determinante
También podría ser que en las escuelas se organicen talleres para padres de familia sobre el uso de redes, a fin de que tengan el control de lo que sus hijos escriben o publican. Las escuelas deben jugar un papel importante y determinante en la educación de estudiantes, pero también de los padres.





















